AlbaLearning - Audiolibros y Libros - Learn Spanish

| HOME | AUDIOLIBROS | VIDEOLIBROS New!          |¡APRENDA IDIOMAS! - LEARN LANGUAGES!
;¡Nuevos en catálogo!! Cómo descargar
"La ola de perfume verde" Roberto Arlt,   "No oyes ladrar a los perros" Juan Rulfo,    "La pagoda de Babel" G.K. Chesterton,   "El que inventó la pólvora" Carlos Fuentes,   "El chico y los frailes" Cuento Popular,   "El amor que asalta" Unamuno,   "En soledad" López Velarde,   "El hombre muerto" Leopoldo Lugones,   "Los que ignoran que están muertos" Nervo,   "La emparedada" Pardo Bazán,   "Selección de Poemas" Amado Nervo.    "La serpiente que se muerde la cola" Nervo,  "Le Spleen de Paris" Baudelaire,  "La dama del espejo" Virginia Woolf,   "En este país" Larra,   "Fábulas de Esopo",   "Fábulas de Samaniego"
AlbaLearning Audiolibros y Libros

CUENTOS POPULARES

"La Infantita que fue convertida en almendro"

CUENTOS INFANTILES Y JUVENILES

[ Descargar archivo mp3 ] 7:42
 
LA INFANTITA QUE FUE CONVERTIDA EN ALMENDRO

Éranse un rey y una reina que, después de solicitarlo mucho al cielo, tuvieron una hija, a la que decidieron poner de nombre Margalida. Al bautizo fueron invitadas todas las hadas del país, menos una, llamada Isaura, de la que no tenían la menor noticia.

Todas las hadas invitadas colmaron a la infantita de preciosos dones: una le deseó belleza, otra salud, otra bondad, otra sabiduría, otra alegría.

Pero, Isaura, furiosa por no haber sido invitada al bautizo, entró en la alcoba de la princesita y pronunció un voto funesto. Dijo con voz ronca:

- Cuando llegues a la edad de casarte, Margalida, te convertirás en almendro.

El hada madrina, la bondadosa Mafalda, se acercó a la cuna en que dormía inocentemente su ahijada la infantita. Y como no podía destruir por completo el maleficio de la despechada Isaura, quiso neutralizarlo con un voto supremo y dijo:

- Sí, te convertirás en árbol al llegar a la edad de casarte, ahijada mía pero recuperarás la forma en cuanto encuentres novio...

Pasaron quince años.

La infantita salió una tarde a cazar mariposas al jardín y... no volvió a palacio.

Se había convertido en almendro.

Sus padres, aunque consternados no se desesperaron. Habíase cumplido el vaticinio de Isaura, el hada mala. También se realizaría el de Mafalda, el hada buena.

Una mañana de primavera pasaba un pastor por debajo de un almendro en flor y oyó decir al árbol:

- Pastorcito, pastorcito... Soy la princesita Margalida... ¿Quieres ser mi esposo?

Alzó el pastorcillo la vista y vio surgir, entre las rosadas flores del almendro, la rubia cabecita de la infantita. Asustado, echó a correr.

A mediodía pasó por el mismo lugar un escudero y oyó que el almendro le decía:

- Escudero, escudero... Soy la princesita Margalida... ¿Quieres ser mi esposo?

Levantó la cabeza el escudero y vio el hermoso rostro y las doradas trenzas de la infantita.

- Sí, quiero, mi princesa; pero antes he de obtener la venia de mis padres.

Por la tarde pasó un caballero bajo el almendro en flor.

El almendro le dijo:

- Caballero, caballero... Soy la princesita Margalida... ¿Quieres ser mi esposo?

Alzó la mirada el caballero y, descubriendo la cabecita de la infantita entre las rosadas flores del árbol, respondió:

- Sí, quiero; pero antes he de verte en forma humana... No permito a nadie que me engañe...

Y se alejó lentamente, volviendo de vez en cuando la cabeza.

Por la noche pasó por debajo del almendro un príncipe azul y oyó decir al árbol:

- Príncipe, príncipe... Soy la princesa Margalida... ¿Quieres ser mi esposo?

Levantó el príncipe los ojos hacia el árbol y no bien hubo descubierto la cabecita angelical de la infantita, cayó de rodillas y exclamó:

- Sí, quiero.

La infantita salió entonces del tronco del árbol, vestida con una túnica blanca cubierta de estrellas y la cabeza coronada de flores de almendro.

Cuando se dirigía a palacio, acompañada de su novio, el príncipe azul, encontró en su camino al pastorcito, al escudero y al caballero.

Los tres volvían a buscarla.

Al pastorcito le dijo, sonriendo:

- Ya es tarde, mi buen pastorcito.

Al escudero, muy seria:

- No has llegado a tiempo; vuélvete.

Y al caballero no le dijo nada, sino que volvió la cabeza al otro lado, como si hubiese visto un basilisco.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

inicio
ALBALEARNING HOME
CUENTOS INFANTILES Y JUVENILES
CATÁLOGO DE AUDIOLIBROS Y LIBROS
;        
Síguenos:      Follow me on Facebook     Follow me on Twitter! 
Guestbook (Deje su mensaje - Leave your message) Guest-book
RSS Feed Podcast de AudiolibrosPodcast Audiolibros   
AlbaLearning in youtubeAlbaLearning Youtube 
 
©2007-2012 AlbaLearning (All rights reserved)